Líneas viudas, líneas huérfanas, y cómo buscarles familia

Una de las cosas que mejor distinguen una maquetación profesional de una hecha por alguien que no lo es, es si aparecen líneas viudas y líneas huérfanas. A continuación, te explico con imágenes qué significa cada una de ellas, porque así es más fácil de entender. 

Línea viuda en la página izquierda, abajo. Línea huérfana en la derecha, arriba.

Se conoce como líneas viudas a aquellas que se quedan solas al final de una página y que forman parte de un párrafo con dos o más líneas. 

Se conoce como líneas huérfanas a aquellos que se quedan solas al principio de una página, y que forman parte de un párrafo que empezó en la página anterior. 

Si un párrafo tiene una sola línea, no pasa nada. Puede ir al final de una página o al principio de la siguiente. No cuentan como líneas viudas o líneas huérfanas, lo que pasa es que son párrafos fuertes, independientes y parcos en el uso de la palabra. 

Que Word no te engañe: los ajustes automáticos no solucionan el problema

Uno de los trabajos que hace un maquetador profesional, o tú, si has decidido hacer ese trabajo por tu cuenta, es asegurarse de que no haya líneas viudas y líneas huérfanas en el texto. 

A simple vista esto es fácil. La mayoría de programas para escribir libros como Google Docs y Microsoft Word, tienen opciones para evitarlas de forma automática. 

“¡Viva a la tecnología!”, pensarás. “Qué dinerito (o tiempo) más buenos me voy a ahorrar”. 

Pues te equivocas. Porque esta configuración lo que hace es mover a la página siguiente líneas o párrafos enteros, haciendo que el texto de la página izquierda y derecha termine a distintas alturas. 

Lo cual queda igual de feo, o más incluso, que tener líneas viudas y líneas huérfanas en tu libro.

Antes de continuar, para que veas que no me lo estoy inventando, me gustaría que dejases de leer y cogieses un par de libros de una estantería. Preferiblemente, de editoriales grandes y serias. ¿Lo has hecho? Perfecto. Empieza a pasar páginas. 

¿Ves líneas viudas? ¿Líneas huérfanas? ¿Páginas en las que la última línea a izquierda y derecha no estén alineadas? Estoy seguro al 99,5 % de que no es el caso. 

Detrás de esta simetría, que la mayoría de lectores dan por sentada, hay trabajo. Una persona que se ha esforzado en ajustar el número de renglones de cada página para eliminar asimetrías, o líneas huérfanas y líneas viudas. 

Si esto te parece muy tedioso, en Alcandaya podemos encargarnos de maquetar tu libro: eliminaremos todas las líneas viudas y las líneas huérfanas, nos aseguraremos de que todos los párrafos queden simétricos y muchas cosas más. 

En caso de que quieras hacerlo tú mismo, a continuación te explicó cómo hacerlo:

Primero, la mentalidad: la página escrita como un puzzle en el que cada línea o renglón es una pieza

Para eliminar las líneas viudas y huérfanas, o bien ese dichoso espacio sobrante al final de las páginas, lo único que puedes hacer es modificar el número de líneas que aparecen en la página. 

En mi caso, como soy maquetador, no tengo permitido modificar el texto que a mí me llega, añadiendo o borrando palabras según me apetezca, de modo que lo que hago es modificar el espacio entre las letras de un párrafo según convenga, para que el texto ocupe algo más o menos espacio en la página. 

Cuando quiero añadir un renglón nuevo, busco uno en el que la última línea termine muy cerca del margen derecho, y voy aumentando el espacio entre caracteres poco a poco, hasta que el programa se ve obligado a añadir una línea nueva. 

Cuando quiero quitar un reglón, busco un párrafo en el que la última línea tenga muy poquitas letras, y reduzco el espacio entre caracteres poco a poco, hasta que esas letras que estaban sueltas suben a la línea superior. 

Se trata de un trabajo delicado y que te recomiendo hacer como último paso del proceso de maquetación de un libro, ya que cambios posteriores (cambiar el tamaño de letra, introducir imágenes nuevas…) pueden descuadrar todo y obligarte a empezar de cero otra vez. 

También te recomiendo que consideres este proceso como hacer un puzzle, para que no te resulte tan tedioso. 

Segundo, las herramientas: ¿qué programas permiten modificar el espacio entre letras? 

No todos los programas tienen una opción que te permite modificar el espacio entre caracteres: Google Docs, por ejemplo, no te deja hacerlo. 

En este programa, me voy a centrar en dos que sí lo hacen: en primer lugar, Microsoft Word, ya que es muy probable que estés familiarizado con él; en segundo lugar, Adobe InDesign, que es el que te recomiendo usar. 

Como te explico en mi entrada en la que evalúo distintos programas para maquetar libros, es mucho más potente que Word y, en este caso concreto, te va permitir modificar el espacio entre letras bastante más rápido.

Cómo cambiar el espacio entre caracteres en Microsoft Word

Cambiar el espacio entre caracteres en Microsoft Word es muy sencillo: solo tienes que seleccionar todo el párrafo al que crees que puedes añadirle o restarle una línea, según convenga, y hacer clic derecho con el ratón. A continuación, haz clic en la opción de Fuente y, en la ventana que aparezca, escoge la pestaña de avanzado. 

Ignora la parte de “Espaciado”, que te permite elegir entre Normal, Contraído y Expandido. La diferencia es muy drástica, y no va a quedar bien. Lo que debes hacer es ir al recuadro que hay en la misma línea, justo después del texto “En:”. 

Como aumentar o disminuir el espaciado entre caracteres en Word.
Lo que aparece dentro del recuadro de color rojo es lo que debes modificar.

Pulsa las flechas hacia arriba o hacia abajo, según quiera aumentar o reducir el tamaño del párrafo, y una vez lo hayas modificado, haz clic en aceptar. Si el número de líneas ha cambiado como querías, perfecto. Sino, te tocará modificarlo un poco más. 

Lo más probable es que al principio sientas que das palos de ciego. Conforme vayas usando esta función y tu mente se familiarice con la tarea, te resultará más fácil realizar el ajuste a ojo, sin tanto ensayo y error. 

Si vas a ajustar las líneas de este modo, en realidad da igual que tengas activado o no el control de líneas viudas y huérfanas. Si lo tienes activado, te recomiendo que en el apartado de Vista, del menú superior de Word, hagas dos cosas: 

  1. Activa las líneas de cuadrícula. Así sabrás qué parte de la página tiene texto y cuál corresponde a los márgenes. 
  2. Cambia el Zoom para que se vean dos páginas. De este modo, siempre sabrás podrás ver si las páginas a izquierda y derecha están alineadas. 

Cómo cambiar el espacio entre caracteres en Adobe InDesign

Al igual que en Microsoft Word, cambiar el espacio entre caracteres para corregir las líneas viudas y las líneas huérfanas en InDesign es cuestión de ensayo y error. Dado que, a diferencia de Word, este programa está pensado para maquetar libros, acceder a esta opción es mucho más cómodo. 

Lo primero que necesitas, es tener activa la opción de Texto en InDesign. A continuación, selecciona el párrafo cuyo espaciado deseas modificar. Una vez tengas el texto seleccionado, busca en la barra superior el icono que tiene escrito VA en un recuadro, y debajo una flecha con dos puntas, una señalando a la izquierda y otra a la derecha. 

Como en la imagen anterior, es el parámetro dentro del recuadro rojo.

Según quieras aumentar o disminuir el espacio, presiona la flecha hacia arriba o hacia abajo. 

Por defecto, la flecha modifica el espacio entre caracteres en 10 puntos. En ocasiones, puede ser interesante escribir de forma manual algún valor intermedio, como 13, 15 o 18, para que no se note tanto el salto. 

Por qué debería usar InDesign para maquetar tu libro

Esto es algo que ya he comentado en otras entradas, pero existe una diferencia fundamental entre Word e InDesign: el primero es un programa pensado para escribir libros, mientras que el segundo está pensado para maquetar y otras actividades de diseño. 

Es verdad que Word tiene muchas herramientas, así medio escondidas, bastante potentes, que pueden solucionar problemas como los que hemos visto en esta entrada. Pero están escondidas y hacen que el proceso sea un poco más largo y tedioso de lo necesario. 

En Indesign, en cambio, la opción de modificar el espacio entre caracteres está en el menú superior y puedes ir modificándolo y viendo el resultado en tiempo real, por lo que es mucho más rápido y cómodo hacerlo. 

Hay muchos cursos que te pueden enseñar a utilizarlo. Dado que los más generalistas te van a enseñar a utilizar muchas funciones que no necesitas saber para maquetar un libro, te recomiendo que eches un vistazo al de Marketing Online para Escritores, ya que solo explica aquellas cosas que tú vas a poder necesitar. 

Independientemente de qué programa decidas utilizar para maquetar tu libro, en Alcandaya ofrecemos un recurso gratuito que creo que te interesa, y del que hablo a continuación.

Los errores básicos al autopublicar por primera vez

Si es así, no te vayas todavía. ALC&AYA ofrece de forma gratuita, a los suscriptores de su lista de correo, una checklist en la que hemos incluido los errores más comunes que cometen los escritores al autopublicar su primer libro. Consta de tres apartados diferenciados: 

  • Cubierta y portada
  • Formato del libro, en el que hablo de líneas viudas y huérfanas, pero también de muchas otras cosas.
  • Contenido del libro

Si quieres conocer cuáles son esos errores y subsanarlos antes de darle a publicar, puedes unirte a la lista rellenando el formulario más abajo:

Errores comunes al autopublicar tu primer libro

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2 comentarios en «Líneas viudas, líneas huérfanas, y cómo buscarles familia»

  1. Muy buena la información sobre como corregir las líneas viudas y huérfanas.
    Lo único que lamento es que se enfoca sólo en programas comerciales y no toma en cuenta los gratuitos que son de casi igual calidad, como OpenOffice / LibreOffice vs Microsoft Word o Scribus vs InDesign.

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    • Es algo que me he dejado de deberes, la verdad. En unos meses, tengo intención de volver a esta entrada, para pulirla, añadir algún vídeo corto y añadir al menos Libre Office. Aprender a utilizar Scribus es algo que tengo pendientísimo, la verdad, pero ahora mismo no tengo el tiempo necesario para ello. Muchas gracias por comentar 🙂

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