4 cuestiones importantes al elegir tipografía para tu libro

Si lo único que quieres saber es cuál es la mejor tipografía para tu libro, te lo digo rápido y así puedes seguir con tu vida: 

  • Si escribes ficción (novela, relato), escoge una con serif como Garamond o Times New Roman. Ni se te ocurra publicarlo con una fuente sin serif como Arial o Calibri. 
  • Si escribes obras de no ficción también te recomendaría que usases una fuente con serif, aunque he visto autores y autoras que escogen una sin serifas como Poppins o Calibri.

El motivo de que las fuentes con serif sean recomendadas es que favorecen una lectura más cómoda y rápida, ya que las letras tienen unas pequeñas pestañas que guían la vista de forma sutil y evitan que te cambies de línea. 

A la hora de elegir una fuente para los títulos de los capítulos, no obstante, puedes escoger la que quieras, tenga o no estas pestañas. 

Si quieres hilar un poco más fino, en el resto de esta entrada incluyo diferentes preguntas que deberías hacerte, sí o sí, antes de asignarle un tamaño u otro a la tipografía para tu libro, entre otras cosas.

¿Cómo de largo es tu libro?

La primera novela corta que publiqué en Amazon, Max Magnus y el caballero errante, tenía 18.000 palabras aproximadamente. Si hubiese escogido el tamaño de página por defecto de Amazon, de 6×9 pulgadas, y la tipografía del libro hubiese tenido un tamaño de 11 o 12, el libro habría superado por muy poco las 70 páginas.

En los libros así de pequeños, no obstante, no es posible colocar texto en el lomo y, al ser tan delgado, el acabado era muy endeble y parecía más una revista que un libro. 

De modo que decidí hacer varios cambios. El primero fue escoger un tamaño más pequeño para el libro y, el segundo, aumentar el tamaño de la tipografía del libro y aumentar el espacio entre las líneas. 

Estas dos decisiones hicieron que el libro pasase a tener en torno a 120 páginas. Este, en mi opinión, es el número mínimo de páginas que debería tener tu libro, aunque Amazon acepta a partir de las 70. Con menos, el libro va a parecer muy frágil y endeble y, si incluyes texto en el lomo, va a ser muy pequeño y vas a correr el riesgo de que se pegue al borde del lomo. A continuación, te enseño una foto para que compares el lomo de la primera versión del libro de 90 páginas y la definitiva de 120. 

También te puede suceder, no obstante, lo contrario, que tu libro sea muy largo. Al maquetar tu libro para tapa blanda, debes tener en cuenta que Amazon no imprime obras de más de 750 páginas, por lo que deberías tenerlo en cuenta a la hora de ajustar la tipografía del libro.

¿A quién va dirigido el libro?

Otro factor a tener en cuenta al escoger la tipografía para un libro, es el público al que va dirigido y, más en concreto, a su rango de edad. Si vas a una librería y visitas la zona de literatura infantil, verás que los libros que están pensados para niños de menos de 12 años a menudo tienen una letra de un tamaño más grande para facilitar tu lectura y con un espacio más amplio entre líneas. 

Esto cumple, en mi opinión, dos funciones distintas. En primer lugar, hace que a los niños les resulte más sencillo seguir la lectura y les intimide menos. En segundo lugar, permite que los libros infantiles, que a menudo son cortos, sean más gruesos y tengan un aspecto más robusto. 

Si tu libro está pensado para lectores de más de 50 años, también puede ser una buena idea aumentar el tamaño de la fuente, aunque por motivos distintos. A esa edad (y antes, tampoco nos engañemos) casi todo el mundo tiene vista cansada u otros problemas parecidos. 

Si bien esto no es algo que muchas editoriales tengan en cuenta al configurar la tipografía para sus libros en papel, tu público va a agradecértelo mucho.

¿Utilizas notas a pie de página? ¿Hay cartas en tu libro?

Por norma general, las notas de pie de páginas en los libros emplean un tamaño de letra un poco más pequeño, para diferenciar con el resto del texto. Si el cuerpo de tu libro utiliza, por ejemplo, Times New Roman en tamaño 12, con que la reduzcas a 11 es suficiente. 

En el caso de las cartas, también es interesante reducir el tamaño en 1 punto y añadir un pequeño margen extra, tanto arriba como abajo y a los lados, para dejar claro a tu lector que has interrumpido la narración. Mi recomendación es que emplees un estilo de párrafo concreto para ello. 

¿De verdad necesitas tanta negrita y cursiva?

Desde mi punto de vista, la negrita y la cursiva son como las especias en una comida: en su justa medida, pueden enriquecer el resultado, pero en exceso arruinan el plato. 

En caso de que escribas ficción, te recomiendo que te olvides de la negrita, salvo en los títulos de los capítulos o las partes del libro. Hay situaciones, no obstante, donde sí que deberías emplear la cursiva, como explica Celia Arias en esta entrada de su blog.

En caso de que escribas no ficción, sí que puede ser interesante emplear la negrita, pero solo cuando se trate de las palabras clave de tu libro o de elementos muy concretos que quieras destacar. En mi opinión, no deberias utilizarla en oraciones completas, sobre todo si ocupan más de una linea. 

¿Te has decidido a autopublicar tu primer libro?

Si es así, no te vayas todavía. Alcandaya ofrece de forma gratuita, a los suscriptores de su lista de correo, una checklist en la que hemos incluido los errores más comunes que cometen los escritores al autopublicar su primer libro. Consta de tres apartados diferenciados: 

  • Cubierta y portada
  • Formato del libro
  • Contenido del libro

Si quieres conocer cuáles son esos errores, y subsanarlos antes de darle a publicar, puedes unirte a la lista rellenando el formulario más abajo:

Errores comunes al autopublicar tu primer libro

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